LA MALINCHE

lunes, 12 de mayo de 2008

Conspiraciones no existen pero que las hay..las hay



Ante los tensos momentos que estamos viviendo, me gustaría detenerme en algunas cuestiones que están vinculadas en torno a la puja de intereses que se está dando a nivel nacional respecto al conflicto (que hace rato excedió la definición de "campo").

Antes de empezar me gustaría desmitificar el término "Conspiración", ya que en general se lo utiliza peyorativamente y en torno a cuestiones tales como extraterrestres, logias, y similares. Conspirar según la Real Academia significa:

1. Dicho de varias personas: Unirse contra su superior o soberano.
2. Dicho de varias personas: Unirse contra un particular para hacerle daño.
3. Dicho de dos o más cosas: Concurrir a un mismo fin.
Como podemos apreciar no existe ningún sentido místico ni similar en el término, por más connotaciones peyorativas con las que lo podamos asociar habitualmente.

Ahora sí, vamos a los hechos.
Antes de esta revuelta que estamos viviendo por estos días, el escenario político era el siguiente: un gobierno electo legítimamente con más del doble de votos que el segundo opositor, una oposición atomizada y con tantas diferencias en los modelos propuestos (y ni hablar del personalismo extremo) que ni siquiera les había permitido unificarse -tal como reclamaban desde muchas usinas del pensamiento opositor- en una alternativa común.

Desde la arista económica el país venía con un crecimiento sostenido y condiciones absolútamente favorables, sin amenazas en el corto o mediano plazo que pusieran en duda el "modelo" implantado por los Kirchner. Aunque no hay que dejar de lado que durante el año electoral se utilizó el tema de la inflación -encubierta y manipulada en los índices oficiales, con un escándalo en la intervención del Indec- como uno de los ejes en los cuales se apoyaba la estrategia del desgaste de la candidata oficial. La utilización del tema de la inflación apela diréctamente a la memoria económica de la gente que, ante la sóla mención -no importa si fuera pronunciada por Broda, Carrió o Mauro Viale, da igual- de una escalada inflacionaria se sube rápidamente a ese caballo (sobre cómo funciona el mecanismo en nuestro país les recomiendo mucho este análisis de Guillermo O'Donnell). El gobierno intentó mantener la inflación oculta como estrategia para que no se instale en el humor social el tema (y otras cuestiones que están relacionadas al índice de inflación), menos durante la campaña electoral, y fracasó en el intento debido a que prolongó esta situación incluso al día de hoy.

Al respecto nos decía Néstor Kirchner unos días antes de que asumiera Cristina:



Por el lado de los medios de comunicación, estos reflejaban un apoyo al gobierno, aunque durante el año electoral empezaron a reflejar ciertas cuestiones que hasta ese momento eran mencionadas al pasar: llámese Skanska, de Vido, crisis energética, o lo que fuere. Néstor Kirchner le concedió a grupo Clarín, segundos antes de dejar el mando, la monopolización del cable con la fusión de Multicanal con Cablevisión. Más allá de algunas noticias incómodas para el gobierno, la relación entre ellos era positiva.

Ahora bien, asume Cristina y durante las vacaciones permanece guardada de la opinión pública y, cuando empieza a gobernar toma una decisión que pone sobre la mesa de debate la intervención del Estado en la economía.

Esto generó una reacción desmedida en un campo que se quedó callado en tiempos donde las políticas implementadas dejaron hipotecados miles y miles de campos. ¿Cómo se explica luego en un contexto de renta extraordinaria (admitido por ellos mismos, nadie está perdiendo dinero en este asunto) una medida consistente en cortar estratégicamente las rutas del país, en un plan cuasimilitar, con el objetivo declarado de desabastecer las ciudades y "no parar hasta el desabastecimiento total"? No sólo esto sino que salgan armados a ejercer un poder ficticio de policía; revisando camiones, pidiendo documentación y decidiendo quién pasaba, quién no, y cuándo pasaba quien pasara. Esto además de poner en jaque al Estado de derecho causó la muerte de una persona en Laboulaye a quien no dejaron pasar a pesar de las súplicas de su esposa para que dejaran pasar la ambulancia.

¿Cómo se llega a que el mismo sector que critica y piden que les corten la cabeza a los que interrumpen el tránsito por motivos como el hambre, la exclusión y similares, cuando se trata de una medida que los afecta en un grado infinitamente mayor (cortes simultáneos en todo el país, desabastecimiento, aumento artificial de precios) salgan a las calles en apoyo de quienes los perjudican?

La clave está en la manipulación del humor social. Depende cómo se refleje un hecho social es que cambia la percepción en el receptor. No es lo mismo presentar un corte de esta manera, que presentar como "Paro Histórico" a las medidas llevadas a cabo por sectores del agro.

En medio del conflicto de intereses salió casi todo el arco opositor -encabezado por la irresponsable Elisa Carrió- a fustigar al gobierno y arengar al campo para que "luche por la república". En irresponsables y altisonantes declaraciones como estas y estas otras podemos inferir la estrategia de la coalición -ja, que ironía- cívica. No sólo de la coalición, sino de todo el arco opositor previamente atomizado como expresé algunos párrafos atrás. La estrategia no es presentar alternativas posibles sobre cómo solucionar el conflicto y así elevar su imagen ante la sociedad, sino desgastar y embestir contra el gobierno con el fin de deslegitimarlo. Es decir, bajarlo del pedestal en dónde se encontraba al fango del cual ellos no pueden/quieren salir.

El resultado de la alianza entre los intereses del "campo", la oposición a Kirchner y los medios de comunicación dejaron como resultado esto:

Se está gestando un movimiento en la opinión pública, con miras al 2 de mayo -plazo que pretenden imponer los sectores del campo al Estado- que es demasiado peligroso. Estamos jugando con fuego y vamos a terminar perdiendo todos para variar. La idea de poner por ejemplo una cuenta regresiva al "día D" implementada por el programa "Palabras más, palabras menos", nos da una idea del tipo de relato que nos está atravesando. Ni hablar de editoriales como esta. Los discursos apocalípticos amplificados hasta el cansancio por los grandes medios (que no tienen problemas en utilizar una situación tan delicada para sus fines políticos) están prendiendo en el humor social y así nos encontramos en un contexto económico favorable con la sensación de que se cae el país.

Volviendo al título del post, y recordando que conspirar es "Unirse contra su superior o soberano", no es para nada descabellado suponer una conveniente alianza entre sectores que por sí solos, atomizados, deberían someterse a lo que dicta el Estado, gobernado por la legítima voluntad del pueblo por las autoridades electas en octubre del año pasado. Hay un sesgo absolútamente antidemocrático en estos sectores (oposición, prensa y campo) en cuanto a la justificación incluso de las terribles declaraciones del nuevo Blumberg, De Angelis. No se escuchan condenas a quien declara que estaban armados en los cortes, sólo se escuchan las críticas al fiscal que quiso investigar el hecho. ¿Habrían dicho lo mismo si en pleno apogeo piquetero Castells decía que estaban todos armados? Lo paradójico es que critican a este fiscal que era tan alabado por los mismos cuando investigó la bolsa de Miceli.

Mi opinión es que esta alianza constituye una conspiración -fuera espontánea o no- que busca deslegitimar y si es posible hacer caer al gobierno. Al generar la sensación que lograron instalar en el humor social crearon el caldo necesario para aglutinar a todos detrás de una bandera en común. Probablemente la bandera sea la inflación -aunque puede ser otra- y ahí tendrían más chances de abarcar más sectores y por ende lograr su cometido. Esperemos el gobierno encuentre un respiradero que permita descomprimir el conflicto, aunque parece bastante dificil ya que la intransigencia de los sectores en cuestión, los intereses que se están tocando por ejemplo en este tema, y la exaltación de los ánimos en la sociedad nos están llevando a un callejón que esperemos tenga salida.

Pero algo es seguro: la salida no provendrá de tipos como Melconián o Prat Gay, quienes tuvieron su oportunidad de presentar sus propuestas y fueron rechazadas por la ciudadanía. Es lamentable el oportunismo político de algunas personas que se quieren presentar como la salvación de la patria cuando se comportan como traidores al pueblo.

mundo-perverso

1 comentario:

Iacobi dijo...

Muy lucido el post, te felicito notifuego, esta bueno leer analisis en serio y eso ya no hay con los diarios de pacotilla que tenemos