lunes, 21 de abril de 2008

Un cambio de página en Paraguay


La victoria de Fernando Lugo en Paraguay es significativa por varias razones. La primera, porque pone fin a 61 años de hegemonía del llamado "Partido Colorado".

Aunque la mayor parte de ese período transcurrió bajo la nefasta dictadura de Alfredo Stroessner, que subió al poder mediante un golpe de Estado en 1954, el Partido Colorado conservó el poder político incluso con la caída del régimen, en 1989.

La segunda, porque ahora la totalidad de países que integran el Mercosur tendrán -cada uno con sus matices, claro- gobiernos de izquierda: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, así como también los que gozan de estatus de "países asociados" como Chile y Bolivia y la propia Venezuela, cuyo ingreso debe de ser todavía aprobado por el senado brasileño.

En este escenario, quizás la victoria de Lugo despierte la atención de los vecinos del Paraguay. Lo cierto es que tanto la Argentina como Brasil y otros países de la zona han vivido de espaldas al pequeño país sudamericano.

Desde mediados del siglo XIX con la Guerra de la Triple Alianza en la que Brasil, Argentina y Uruguay prácticamente destrozaron ese país y salvo contadas excepciones, Paraguay no ha jugado un rol activo en el Continente. Desde esas fechas hasta ahora, Paraguay profundizó su atraso económico político y cultural.

El país que recibe Lugo es -junto con Bolivia- el más pobre de América del Sur, lo que ya es mucho decir. En rigor, Lugo se enfrentará con un similar al que recibió Evo Morales: un país rico en recursos naturales pero con aparato clientelista y corrupto que lleva décadas dejando los recursos de todos en manos de unos pocos.

Lugo propone, entre otras cosas, reformar el país con un cambio en la distribución de la tierra. A Lugo, que era obispo en una de las zonas más pobres del Paraguay, se lo considera partidario de la teología de la liberación.

Para colmo y en parte gracias a que la Argentina y Brasil le dieron la espalda, Paraguay es hasta ahora uno de los pocos "aliados" que Estados Unidos tiene en la región.

Esas buenas relaciones se plasmaron en la base aérea de Mariscal Estigarribia, una zona liberada para tropas americanas con inmunidad militar que puede albergar 20.000 tropas y cuya infraestructura es incluso superior a la del propio aeropuerto de Asunción, la capital Paraguaya.

http://blogs.20minutos.es/cruzdelsur/por agustin dÊmpaire

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