LA MALINCHE

sábado, 29 de marzo de 2008

MALVINAS CON PARAGUAS..??



Sergio Suárez, Daniel García, Carlos Luque y Néstor Sáenz, de La Plata, visitaron el monte Longdon con pasaporte de la Union europea

Por Eduardo Mariano Lualdi

La Nación en el día de ayer -13 de marzo- publicó una noticia titulada La Bandera argentina vuelve a Malvinas”.

Refiere allí que un ex combatiente del CECIM La Plata , habría desplegado una bandera argentina en Puerto Argentino. Dice el articulista en la nota que el viaje del ex combatiente a Malvinas se realizó con visa inglesa, hecho que por un supuesto acuerdo de partes no genera derechos de soberanía a favor del Reino Unido de Gran Bretaña.

Vamos por parte.

En primer lugar: saber a ciencia cierta cuáles son los acuerdos con Gran Bretaña es casi imposible en un país en el que hace muchos años se ha dejado de publicar actos de gobierno, se practica la diplomacia secreta con acuerdos secretos, o en el que los políticos en funciones o aspirantes mienten sin ningún pudor.
Desde la mentira alfonsinista, pasando por “síganmé no los voy a defraudar”, “voy a gobernar para todos los argentinos” “el que tenía dólares recibirá dólares” y la devolución de los fondos de Santa Cruz, la verdad es una ausencia manifiesta en la realidad argentina.
Pero en el caso preciso que nos ocupa, la visa británica con la que alegres viajeros argentinos y turistas europeos en charter autorizado por el gobierno argentino ingresan a Malvinas, es posible buscar la verdad a partir de los hechos.
El articulista, nos parece, hace mala referencia al argumento básico al que se aferra el gobierno en la cuestión Malvinas: el paraguas de soberanía que habría impuesto el Acuerdo de Madrid.
Recordamos que aquel Acuerdo firmado por el menemismo el 17 de octubre de 1989, impuso el llamado paraguas de soberanía en perjuicio de nuestro país (colocándonos por detrás de las resoluciones de las Naciones Unidas) y el control de policía en beneficio de Gran Bretaña sobre nuestras FF.AA.
El paraguas de soberanía obligaría, por ejemplo, a que en los mapas de la Unión Europea las Malvinas figuraran Malvinas-Falkland o Falkland-Malvinas. Así por lo menos en la información oficial de la UE.
Sin embargo la UE no solo en sus mapas oficiales impone el nombre de Falkland-UK (Reino Unido) a nuestras Malvinas, sino que dice que pertenecen al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: el Acuerdo de Lisboa, firmado en diciembre de 2007 reconoce explícitamente la soberanía británica en las Malvinas, San Pedro (Georgias), Sándwich del Sur, mares adyacentes y sector Antártico Argentino (y gran parte del chileno).

Como se ve, el paraguas de soberanía al que se aferra toda la argumentación del gobierno argentino no significa nada para la UE y menos para Gran Bretaña.

Los alegres turistas europeos que viajaron a conocer los encantos de la base militar británica-OTAN en Malvinas: ¿entraron con pasaporte de la UE o con un documento que diga Malvinas-Falkland o Falkland-Malvinas dejando así constancia del litigio que opone a Inglaterra y Argentina?

Ingresaron con pasaporte de la UE , generando de hecho reconocimiento de soberanía a favor de Gran Bretaña.

Inglaterra hace caso omiso del paraguas de soberanía que los funcionarios argentinos defienden a rajatabla.

Si hay paraguas de soberanía: ¿porqué se obliga a los viajantes a ingresar con documentación británica?

Si hay paraguas de soberanía: ¿porqué la UE declara de dominio británico los territorios de Malvinas y otros?

Si hay paraguas de soberanía: ¿Por qué Gran Bretaña reclama para sí la extensión a 350 millas de la plataforma de Malvinas, San Pedro, Sándwich del Sur y sector Antártico Argentino?

Así podríamos seguir infinitamente.

La cuestión es simple: porque Gran Bretaña nos impuso el Acuerdo de Madrid, el que junto al Tratado de Londres y otros acuerdos como los de 1995 y 1998, significaron la rendición incondicional de nuestro país tras la derrota en la Batalla por Malvinas que culminó el 14 de junio de 1982.

El paraguas de soberanía es una imposición contraria a nuestros intereses a partir de la cual Gran Bretaña ha ido acumulando reconocimientos de parte de propios extraños a su ejercicio ilegal de soberanía en Malvinas, demás archipiélagos australes y mares adyacentes desde los cuales proyecta sus pretensiones sobre el sector Antartico Argentino.

La invocación al derecho internacional que publicitan los funcionarios argentinos, se da de narices con la nueva realidad que impuso EE.UU. desde que destruyó centenios del Derecho Internacional tradicional al reemplazarlo por la guerra preventiva.

El mismo "derecho” que usó Uribe para atacar Ecuador poniendo a América Latina al borde de la guerra agrediendo a Ecuador y amenazando a Venezuela. Uribe fue puesto en evidencia en la Reunión del Grupo de Río y obligado a reconocer su tropelía.

Sin embargo George Bush recientemente volvió a defender la actuación de la oligarquía colombiana y su representante Uribe, prometiendo más agresiones de este tipo.

Malvinas en definitiva es una base de la OTAN, de una potencia imperial, Gran Bretaña, aliada estratégica de EE.UU. y miembro activo de la OTAN.

Todos ellos hoy defiende el “derecho” a la guerra preventiva, que es un modo del derecho de la fuerza que todos los colonialismos y todos los imperialismos siempre usaron para justificar sus atropellos y agresiones.

El “espacio vital” de Hitler, la “soberanía limitada” de Breznev, la “guerra preventiva” de Bush.

Gran Bretaña es una potencia que ocupa militarmente nuestros territorios, ocupación colonial que la misma Gran Bretaña reconoció oportunamente y a la que las Naciones Unidas reclamó en varias oportunidades poner fin (hasta que los gobernantes argentinos decidieron dejar de hacerlo en la Asamblea de las Naciones Unidas).

Una potencia imperial que tiene hoy un aeropuerto [propio] en Río Negro en el que pueden aterrizar aviones de gran porte británicos o de la OTAN. Malvinas hoy es una base desde la que no solo se puede operar contra nuestro país, sino contra el proceso abierto en América Latina que recoge las tradiciones de la Patria Grande de San Martín y Bolívar.

Por lo tanto, todos los actos de reconocimiento de soberanía que el propio Estado argentino genera a favor de Gran Bretaña así como los actos de ciudadanos argentinos o de otros países serán oportunamente utilizados por Gran Bretaña para cuando esta decida, acompañada por la UE y EE.UU., terminar de imponer su dominio colonial sobre nuestros territorios y mares.

Esto debería llamar a la reflexión a quienes hoy auspician una presentación conjunta con Gran Bretaña en la Comisión de Límites de las Naciones Unidas por la soberanía en las 350 millas marinas (como se lee de la propia documentación de la COPLA ), presentación que avalaría la condición de país ribereño de Gran Bretaña, el más importante reconocimiento de soberanía a que esta potencia podía aspirar de parte del Estado argentino.

Por la defensa de nuestra soberanía en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y mares adyacentes

Por la defensa de nuestra soberanía en el Sector Antártico Argentino

Por el relevamiento en tiempo y forma de nuestras 350 millas de mar argentino

FORO PATRIOTICO Y POPULAR

Recuperar el patrimonio nacional; establecer la soberanía popular; garantizar la independencia argentina. Av. Caseros 828, P.: 1º, Depto: 3 - CP: 1152. Ciudad Autónoma de Buenos Aires - República Argentina

Fuente Nac & Pop

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