sábado, 23 de enero de 2016

De presidentes a ciudadanos de Vichy y discìpulos de Teisaire

Nada Bueno le espera a una Naciòn si les da el poder a hombres pequeños que hacen de la traiciòn su estilo de vida,sirvièndose de la masa Obrera y,convirtièndola en còmplices y vìctimas a la vez..Casos propios para un psiquiatra forense,pero fàcilo de entender si no teproteges a tì mismo



Macri sin filtro

Los cambios de discurso del Jefe de Gobierno porteño a lo largo de su carrera política: desde su pasado como diputado por la Ciudad de Buenos Aires, a su candidatura presidencial por el frente Cambiemos.

L. MARTÍNEZ Y G. VADILLO @GVAD_ // LUNES 26 DE OCTUBRE DE 2015

Por ahora, sólo estoy dispuesto a hacer política, lo otro suena demasiado ambicioso”, decía hace 15 años Mauricio Macri en una entrevista para el diario Clarín acerca de la idea de ser presidente. Pero a veinte días del ballotage en el que disputará la presidencia frente a Daniel Scioli, es necesario revisar los cambios y contradicciones en su discurso.

A medida que creció su participación en el escenario político, primero como diputado por la Ciudad de Buenos Aires en 2005 y 2007, y luego como Jefe de Gobierno porteño, el candidato presidencial hizo pública su intención: “Es muy posible que sea candidato presidencial en 2015. Tengo un sueño para mi país, que hoy no tiene un proyecto de crecimiento y por eso hay gente que sigue en la pobreza y otros que no consiguen un trabajo mejor”. Sin embargo, en 2002 manifestaba la necesidad de “meter presos” a los cartoneros, acusándolos de “robar basura”. En 2007, cuando asumió el gobierno porteño, Macri elogió a Osvaldo Cacciatore, alcalde durante la última dictadura: “Fue el último que pensó en la ciudad de Buenos Aires”.

El líder del PRO propuso una ciudad en la que la educación pública ofrezca oportunidades para todos y donde se pueda acceder a una casa digna para frenar el crecimiento de las villas. Sin embargo, un informe realizado por el Grupo de Estudios de Economía Nacional y Popular (GREENAP) en 2014, estableció que la ciudad recortó los presupuestos a las escuelas públicas por más del 30 por ciento. Por otro lado, el último censo realizado a nivel nacional alertó que la población de las villas en la ciudad creció un 52,3 por ciento entre 2001 y 2010
En el ámbito económico, los discursos del macrismo también fueron contradictorios. En la década del noventa, Macri, con todavía poco protagonismo político pero apoyado por Carlos Saúl Menem, afirmaba en referencia a la crisis económica: “Al no poder devaluar, lo que tenemos que hacer es bajar los costos, y los salarios son un costo más”. En 2008 afirmó que una de las medidas para frenar la inflación era reducir los subsidios y mantener el superávit fiscal, pero durante su campaña presidencial el tono de su discurso varió y señaló: “Hay que terminar con la pobreza, la exclusión y la desigualdad. Solidificar las instituciones, construir un Estado fuerte basado en la transparencia y trabajar para el pleno empleo”.

Pero el cambio discursivo no se dio únicamente en el aspecto económico. La estatización de YPF, Aerolíneas Argentinas y las AFJP estuvieron en el centro de la crítica macrista. En una entrevista en Canal 9, el entonces Jefe de Gobierno porteño criticó las pérdidas “millonarias” que generaba Aerolíneas y declaró que jamás hubiera estatizado la empresa. Además, agregó que privatizaría nuevamente las AFJP. 

Hoy en día, Aerolíneas Argentinas y las AFJP son dos “banderas” del PRO. “Aerolíneas Argentinas seguirá siendo estatal, y las jubilaciones seguirán en manos de la ANSES”, dijo el candidato a presidente de Cambiemos durante un acto de campaña. Caso similar fue la estatización de YPF, que no fue apoyada en principio por el PRO y hoy señala inalterable su estatización




Teisaire, historia de un traidor


El primer gobierno de Juan Perón (1946-55) sigue suscitando investigaciones sea por aspectos parciales, sea por personajes que lo acompañaron en ese tiempo.

En los últimos años se ha hurgado sobre las llamadas “segundas líneas no tan abordadas, lógicamente, como las biografías del General o de Eva Duarte, y así hemos conocido indagaciones sobre Héctor Cámpora, Juan Atilio Bramuglia, Ramón Carrillo, Raúl Apold o Angel Borlengui, entre las más conocidas y faltaba un personaje que pudo haber sido el sucesor de Perón si fallecía durante su mandato o si hubiera tenido coraje y sapiencia cuando fue derrocado: su vicepresidente desde 1954. Es la tarea que emprendió Fabián Bosoer con el libro Detrás de Perón. Historia y leyenda del Almirante Teisaire(Capital Intelectual).

Alberto Teisaire fue una pieza importante tanto en el bloque militar hegemonizado por la logia GOU, en la medida que era uno de los pocos marinos que contó el proyecto de país iniciado con el golpe de estado del 4 de junio de 1943, especialmente cuando Perón comenzó a ser el dueño de la situación (o intentaba serlo), cumpliendo funciones políticas, primero, y después del 17 de octubre de 1945, como mano indispensable en la estructuración de la coalición con que “el coronel del pueblo” ganó las elecciones de febrero de 1946.

Fueron tres fuerzas, básicamente: el Partido Laborista de Cipriano Reyes, Luis Gay, Bramuglia y Borlenghi; la Junta Renovadora Radical, disidencia de la UCR, con Hortensio Quijano y Armando Antille, y los Círculos Independientes, capo laboro de Teisaire, quien en esos comicios fue designado senador nacional por la Capital Federal. Fue una señal en dirección al Partido Unico de la Revolución Nacional, donde se fundieron todos y luego solo quedó el Partido Peronista.

Este marino, que capitaneó en 1933 el buque escuela Fragata Sarmiento , en un viaje singular porque pudo conocer en visitas protocolares a Franklin D. Roosevelt o Adolfo Hitler, se había especializado como submarinista en bases de EE.UU., dato importante porque, sugiere Bosoer, pudo haberse comprometido con alguna logia que tiempo más tarde sería la que lo protegería en los momentos más infamantes de su carrera: la de haber traicionado a Perón a la caída de este en septiembre de 1955. Se sabe: el contraalmirante fue elegido vicepresidente en una votación en 1954 para reemplazar al fallecido Quijano pero no trepidó en presentarse ante el nuevo gobierno de Eduardo Leonardi e Isaac Rojas para denunciar a Perón y su sistema dando argumentos a la Revolución Libertadora para justificarse.

Este hecho que arrojó a Teisaire al basural de la historia, es lo que dio pie a Bosoer para indagar su vida naval y trayectoria política y bucear agudamente sobre la traición en la política y en la historia, acaso lo más fuerte de este trabajo.

En el peronismo, dice, pero podría extenderse a otras culturas, la disidencia con el liderazgo divide con el filo de una navaja al leal del traidor. En la historia posterior a la caída, los “traidores”, caso Augusto Vandor u otros, pagaron con su vida sus posturas. Esa concepción amigo-enemigo es parte de la tragedia argentina.

El autor abre el abanico de posibilidades sobe las motivaciones del marino para convertirse en el “cantor de las cosas nuestras”, ese humillante rol de ser filmado con sus denuncias, documental que luego por un tiempo se difundió por cines de todo el país. También Bosoer se interroga sobre si esa logia a la que habría ingresado en su juventud no lo indujo a dar ese paso que tan bien le vino a los propósitos del almirante Isaac Rojas, un convertido también, y jefe de la facción “gorila” de la Revolución Libertadora.

El 11 de octubre de 1955, cuando al peronismo no le había llegado la prohibición, la revistaDe Frente que dirigía John William Cooke le dedicó un comentario titulado “La palabra ‘asco’ tiene ahora nombre y apellido: Reconstruyendo el hecho paso a paso. Solo así paulatinamente es posible vencer la sensación de asco y adentrarse en él para sacar conclusiones, Vamos a asistir en el (cine) Trocadero a uno de los ejemplos más cabales de indignidad a que puede llegar un hombre cuando carece de moral y de carácter. El infeliz, como el personaje de Florencio Sánchez, es un muerto que camina y va apestando la tierra con su podredumbre moral”.

Hay que aclarar que el personaje de marras que creció detrás de Perón, había sido un disertante de nota en cursos de adoctrinamiento justicialista, que fue en cierto modo, cabeza del ala más pro norteamericana, tanto para la adquisición de armamento militar en tiempos difíciles de las relaciones con Washington, como para un mayor alineamiento con los EE.UU. y que fue encomendado a comprar Las Malvinas en un viaje a Londres. En eso de la compra de armas fue un experto, una intervención que generalmente se vincula con pagos especiales: la fortuna que pudo haber legado sigue siendo un misterio, porque se supone mayor que el dinero y joyas que la Libertadora le encontró en una caja de seguridad del banco Francés.

Perón lo aupó hasta donde llegó a pesar de que nunca se llevó bien con Evita y no porque fuera su amigo: el General no le otorgó esa gracia pero confió en el marino acaso por creer que él lo ayudaría a controlar a la díscola Armada.

Amigo de Teisaire fue Bernardo Neustadt, amistad que el periodista –que era encargado de pasarle una mensualidad al jefe de la Alianza Libertadora Nacionalista Guillermo Patricio Kelly– con los años trató de enterrar. Bosoer cuenta que después del 17 de octubre famoso, Teisaire se entrevistó con políticos de todos los partidos, y menciona uno con el entonces apoderado del Partido Comunista, Ernesto Giudici.

Es interesante el anexo del libro, en lo que se incluyen las conclusiones sobre la investigación que la Libertadora le hizo al marino así como un informe que la CIA preparó en 1954, seguramente elaborado por un conjunto de expertos por la amplitud temática sobre la actualidad argentina donde no avizora la crisis con la Iglesia y preveía un buen 1955 económico sin sobresaltos políticos. A propósito del clero, al marino se lo encartó con los episodios de la quema de la bandera y templos. El lo negó ante quienes lo investigaron.

Bosoer aclara que a Teisaire no lo mató un comando de la Juventud Peronista como hizo circular por años el ex diputado menemista Luis Sobrino Aranda, ni menos aún que el notable exiliado en Madrid ordenara el crimen. Falleció el 11 de septiembre de 1963 en su casa en el barrio de la Recoleta, hecho que solo mereció pocas líneas en diarios, se lo alojó ilegalmente en el Panteón Naval del cementerio de la Chacarita y luego fue enterrado.

¿Cumplió Teisaire con un destino con que están marcados los vicepresidentes? El autor no puede dejar de lado esa realidad por las historias con varios de los segundos institucionales desde Juárez Celman, presidente pero traicionando a Roca a Julio Cobos, pasando, cada uno con sus causas, por Eduardo Duhalde o Carlos “Chacho” Alvarez
fuentes consultadas= http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Teisaire-historia-traidor-vice-peronismo_0_1039096103.html,http://www.diariopublicable.com/politica/4493-macri-sin-filtro.html, http://grupoexpertosentodo.blogspot.com.ar/,

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