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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Glifosato en la memoria II (actualidad cancerìgena Ministerial de cambiemos)

EL EX GERENTE DE MONSANTO SERÁ MINISTRO DE ASUNTOS AGRARIOS

Leonardo Sarquís, ex gerente general de la división de semillas de la multinacional Monsanto, será quien manejará la política agropecuaria de la provincia de Buenos Aires, centro de la producción agraria del país.
Quedó confirmado. El hombre que supo ser Gerente de la multinacional Monsanto, Leonardo Sarquís, es el futuro Ministro de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires, en el gobierno de María Eugenia Vidal. 
Es importante que sepamos que Sarquís trabajó en Monsanto como Gerente general de la división de semillas vegetales para Argentina, Uruguay y Paraguay de 2005 a 2007 con un crecimiento sostenido del negocio: Buenos Aires es el centro de la producción agraria argentina y tendrá como ministro a esta persona cuyo antecedente no es casualidad. 
El paquete de semillas transgénicas (modificadas genéticamente) que actualmente dicha multinacional introduce en nuestro país contiene sustancias que en marzo de este año fueron catalogadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como posibles cancerígenas, como lo es el glifosato, agroquímico que causó daño al ADN y a los cromosomas en las células humanas analizadas. 
Para quienes todavía no saben qué es el glifosato: es el principio activo del herbicida RoundUp Monsanto. La utilización de este agroquímico brinda a los agricultores la posibilidad de controlar las malezas de forma total, ya que no afecta los cultivos transgénicos, como la soja que se utiliza en nuestro país. 
Argentina es el tercer productor mundial de soja, después de Estados Unidos y Brasil, y hoy un tercio de nuestra población se encuentra afectada directa o indirectamente por el glifosato, mientras en el resto del mundo se encuentra prohibido en 74 países. De más está decir que este agroquímico no sólo daña la salud humana, si no nuestra tierra, cuya fertilidad va perdiendo con el transcurso de los años.
Por otra parte, la Asociación Civil Bios tomó muestras de orina de voluntarios de zonas agrícolas y urbanas y la presencia de glifosato dio positivo en el 70% de los casos. Otra investigación realizada por el Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio Ambiental (EMISA) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) determinó que una muestra de 60 frutas y verduras analizadas entre noviembre de 2014 y abril de 2015 presentan porcentajes alarmantes de sustancias químicas nocivas para la salud.
Si Sarquis busca vender más soja y otros transgénicos será un gran logro de Monsanto, pero un gran paso atrás para todos los argentinos. Este miércoles 25 de noviembre una vez más se marchará en contra de los agronegocios, en contra de Monsanto, para denunciar y difundir este modelo de producción que enferma y mata. La cita es en el Obelisco de la ciudad de Buenos Aires, a las 17.
nvestigadores de la Universidad del Rosario hallan un mecanismo de toxicidad del herbicida sobre el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso en períodos tempranos.
Argentina es uno de los países con mayor nivel de aplicación de herbicidas en el mundo, siendo uno de los principales productores de soja genéticamente modificada resistente a esos productos, ubicándose solo por detrás de Estados Unidos y Brasil. Si bien existen diversas fórmulas de herbicidas aplicados al cultivo de soja, el más utilizado es el glifosato -N-fosfonometil glicina, comercialmente conocido como Round Up- que distribuye la multinacional Monsanto.
El uso del glifosato es promovido a escala global por su inocuidad, sin embargo actualmente existe un amplio debate sobre las consecuencias biológicas de su aplicación, en función de distintas evidencias que demuestran efectos nocivos para el desarrollo animal y humano. Estudios científicos recientes revelaron que las formulaciones que contienen glifosato producen efectos citotóxicos y alteran la constitución del DNA a dosis menores a las que el ser humano se halla expuesto. Sin embargo, hasta el presente existen escasos estudios con respaldo científico que demuestren el potencial efecto de herbicidas a base de glifosato sobre el sistema nervioso de mamíferos durante períodos tempranos del desarrollo.
El glifosato es un principio activo que se usa en cultivos genéticamente modificados, es decir, cultivos que se les modifica el material genético para que resistan al glifosato y no los afecte, destruyendo las malezas que lo están dañando. Se usa para el cultivo de soja, maíz, trigo, etc.
Hace cinco años, un grupo de investigadores del Área Toxicología de la Facultad de Cs. Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR, comenzaron a evaluar los efectos tóxicos del glifosato específicamente sobre el desarrollo y función del sistema nervioso de mamíferos expuestos durante el período de gestación.
Con este objetivo, el equipo dirigido por Silvana Rosso, investigadora adjunta de CONICET y profesora de la UNR, comenzó a desarrollar un estudio in vivo donde se usó como modelo animal la rata, la cual tiene un sistema nervioso parecido al del humano, en cuanto a la expresión de genes principalmente. “Nos interesaba saber si existían signos de neurotoxicidad manifestados por alteraciones en la capacidad aprendizaje y memoria, en la fuerza muscular, la actividad locomotora, en las respuestas reflejas de estos animales que se encuentran en períodos tempranos del desarrollo y que fueron expuestos al glifosato durante el período de gestación”, introduce Rosso.
Los investigadores trataron a las madres con glifosato cada 48 horas durante la preñez y después evaluaron los efectos tóxicos en los neonatos. “Observamos que manifiestan alteraciones en la capacidad de las respuesta reflejas, disminución en el desarrollo, en la actividad locomotora, en el aprendizaje y la memoria, a través de distintos test comportamentales que se hacen en laboratorio. Todo esto indicaba que había alteraciones en el sistema nervioso. Eran resultados moderados, no drásticos, pero mostraban alteraciones que comprometían al sistema nervioso”. Los primeros resultados daban cuenta, según la directora del equipo, “que algún efecto tóxico provocado por el glifosato existía”.
¿Qué pasa a nivel celular?
En una segunda etapa, el grupo se propuso encontrar un mecanismo, identificar qué aspecto a nivel celular está alterado y que provoca estos cambios en la función del sistema nervioso en los ensayos in vivo. Para lograr esto, tuvieron que utilizar un sistema in vitro, directamente estudiar la neurona, la célula que está en el cerebro.
“Purificamos neuronas a partir de embriones de ratas, de un área del cerebro que es el hipocampo, y se ponen a desarrollar en placas de cultivos in vitro. La ventaja de esto es que uno puede evaluar las células aisladas en un medio fisiológicamente óptimo y seguir su desarrollo y maduración. Esto nos permitió llegar al mecanismo de toxicidad del glifosato, lo que hicimos fue tratar con una única dosis de glifosato y ver la evolución”, explica Rosso.
Según describe el estudio, una neurona normal -neurona control del hipocampo- se desarrolla a través de estadíos perfectamente definidos, a partir de tres o cuatro horas la morfología de la neurona va cambiando y por medio de microscopía uno puede ver cómo va madurando. Se producen una serie de cambios morfológicos y moleculares que hacen que la neurona madure. Una neurona control luego de 24 horas de cultivo emite ramitas -neuritas- y una de ellas elonga rápidamente y forma lo que denominamos el axón, esto quiere decir que la neurona polarizó, que es un evento fundamental porque el axón permite comunicarse con otras neuronas, conducir el impulso nervioso, la señalización en todo el sistema nervioso, y emitir una respuesta. Si los axones no se forman y maduran, la transmisión de la información no se lleva a cabo y entonces la función del sistema nervioso estará alterada.

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