ejercer la memoria,es la única posibilidad que tenemos de no volver a equivocarnos y elegir lo más parecido al pensamiento nacional y popular.Las Malvinas son Argentinas
composición Islas Malvinas
Pvcia.de Tierra del Fuego,Antártida,Malvinas é Islas del atlántico Sur
Sería hora que los Argentinos,cumpliésemos de una buena vez algunas de las constituciones de las provincias,y la Constitución Madre Nacional,para no poner oídos a tanto griterío para confundirnos,,/
Quien escribe este blog no se encuentra bien de salud,como colaborador me encomendó citar al blog de Carlos Andres Ortiz ( https://caoenergia.blogspot.com/) a efectos de mantener claridad ante la realidad política que atraviesa como tragedia ésta Nación..
De nada sirven los congresos si la voluntad del pueblo no se incluye en sus acciones,por ende la democracia es sólo formal para que las embajadas gobiernen el destino,los recursos y los sentimientos de nos los Argentinos como marionetas para intereses que además de inconfesables son para beneficio de europa y estados unidos..Dicho ésto cumplimos en agregar la lucidez de un pensador que a todas luces no comulga con las políticas del consenso de Washington..
viernes, 28 de marzo de 2025
EL NEFASTO PROCESO COMO MARIONETA DÓCIL DEL CONSENSO DE
WASHINGTON
Quede muy en claro, que el repudio al siniestro “proceso”, acá expuesto,
centrado en un aspecto muy poco mencionado en general, en modo alguno
significa avalar ni menos aun apoyar los hechos de violencia, con tintes brutales
e irracionales, que fueron cometidos por diversos sectores de las guerrillas; los
que -es bueno recordarlo- no fueron apoyados por el grueso de la población
argentina.
También cabe precisar que, al momento del asalto al Poder Formal,
perpetrado por el régimen cívico militar, hace 49 años, las estructuras de las
guerrillas habían sido casi totalmente desarticuladas, por lo que la excusa de
“combatir las guerrillas” fue un falso motivo para justificar el golpe de Estado,
imponiendo el “terrorismo de Estado”, en cuyo contexto se eliminó toda
posibilidad de oposición a las draconianas medidas antinacionales de sumisión al
neoliberalismo apátrida, que se implementaron.
El supuesto vacío de poder como justificativo “legal” del golpe de Estado, es
otra falacia, pues faltaban pocos meses para que se llamara a elecciones, en cuyo
contexto hubieran tenido cabida posibles cambios en las estructuras del Poder
Formal. Pero no, los poderosos intereses externos y sus subordinados internos,
buscaban el poder absoluto, para imponer medidas draconianas que incluían la
destrucción del Estado del Bienestar, que en Argentina era una concreta realidad,
lo que es uno de los datos concretos que se omiten sin inocencia alguna.
Precisamente, la imposición forzosa del neoliberalismo y la subordinación a
los mandatos del Consenso de Washington, eran brutales objetivos, solo posibles
de ser impuestos, en un esquema de terrorismo de Estado. Pero de este tema
central, poco se suele mencionar en el contexto de los muchos fundados motivos
de repudio al siniestro “proceso”.
A la vez, ese tema de importancia central, es desconocido por completo, por
los muy colonizados mentales milicos de mentes proceseras, quienes ante
cualquier dato que desconocen y les incomoda, solo tienen la respuesta rápida y
de nulo razonamiento, de tildar despectivamente de “zurdos” y/o “terroristas” a
quienes no nos callamos ante tan gruesas verdades.
Lamentablemente, el grueso de los uniformados, evidencia estar en el
anacronismo de las pautas que les inculcaron hace más de medio siglo,
prácticamente desde la revolución fusiladora de 1955, muy acentuadas en 1962
y 1976; las que además eran erradas en esos períodos, cuando el pensamiento
liminar de Defensa de la Patria, fue sustituido por el subordinado concepto de
defensa prioritaria del “sistema”, tal como lo inculcaron a fuego, a cerebros poco
entrenados a pensar, en la Escuela de las Américas e institutos similares de
adoctrinamiento pro yanqui, hoy alineados al Bloque Atlantista.
Sin ninguna duda, las masivas marchas de repudio al “proceso” fueron
contundentes, siendo a la vez claras expresiones denostadoras contra el actual
gobierno nacional, el cual claramente es un continuador del destructivo plan
económico impuesto a la fuerza por Martínez De Hoz, sus “Chicago’s Boys” y sus
continuadores, en esos siete nefastos años.
La destrucción sistemática de la economía argentina, y el empobrecimiento
masivo de nuestra población, tuvo también como perpetradores a otros períodos
de gobierno, de claros perfiles neoliberales, que Argentina padeció en este medio
siglo de sumisión a los poderes financieros transnacionales, con las activas
complicidades de la retrógrada oligarquía tradicional y los sectores de los poderes
financieros internos, abocados a la fuga de divisas y a apoyar la destrucción social
y económica nacional, con particular énfasis contra todo el Sector Industrial y el
Sector Tecnológico Nacional.
El autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, es claramente
repudiado por la gran mayoría de los argentinos, con sobrados motivos en lo
referente a la implementación del terrorismo de Estado, en cuyo tenebroso
marco general se tornó muy difícil cualquier tipo de resistencia, -así fuera
meramente humanitaria, intelectual y pacífica- a las aberrantes prácticas
represivas, y a las destructivas medidas socio económicas impuestas bajo la
fuerza disuasiva de las bayonetas.
Pero parecería que las muy denunciadas y repudiadas violaciones a los
derechos humanos, que eran metodología habitual del “proceso”, en buena parte
taparon la motivación real que impulsó la perpetración del asalto al Poder Formal.
El verdadero motivo del golpe de Estado de 1976, fue la destrucción total
del Estado de Bienestar y el muy respetable grado de desarrollo socio económico,
que se había alcanzado y consolidado. Por citar solo algunos datos, Argentina
tenía un crecimiento económico anual acumulativo cercano al 4 %, y el nivel de
desocupación era del orden del 4 %, con el agregado que la desocupación solo
era considerada friccional (por el escaso tiempo que llevaba conseguir nuevo
trabajo).
Por algo, el analista canadiense - británico Harry S. Ferns, había afirmado
que para destruir los notables avances en todos los órdenes, conseguidos por el
peronismo, sería necesario un contexto de guerra civil. ¡Y eso fogonearon para
conseguir nuestra destrucción!
Seguramente, no fue casualidad, que bajados desde el buque rompehielos
británico Endurance (surto en Buenos Aires); y de un avión de British Caledonian
(estacionado en Córdoba), la Inteligencia de Argentina logró capturar dos
cargamentos de armas y municiones, que habían sido desembarcados y estaban
siendo transportados, posiblemente como apoyatura a las guerrillas. Eso se
completaba con operaciones de “sobadas de lomo” (léase alabanzas exageradas
a egos muy dispuestos a recibirlas), con las que se motivaba a sectores
previamente colonizados mentales de los uniformados.
La interceptación de los cargamentos citados, tuvo muy poca repercusión,
y prontamente se impuso el silencio, seguramente para mantener las buenas
relaciones diplomáticas.
Con esas acciones se allanaba el camino, a las violencias que se desatarían
brutalmente, pocos años después. Eso para entender el contexto que iba
sucediendo.
Precisamente, el objetivo básico del golpe de Estado de 1976, era la
sumisión total a los dictados destructivos que los organismos financieros del
Consenso de Washington, que buscaron imponer a escala planetaria.
La amplia mayoría de los muy poco instruidos en Geopolítica, Historia y
Economía, los uniformados de Argentina, no tenían (y aun no tienen) ni idea de
haber sido vilmente usados por personeros de la antipatria (los civiles que
formaron parte del “proceso”), con el siniestro objetivo de empujarnos al
subdesarrollo crónico, malvendiendo nuestras empresas y riquezas, y
endeudándonos en forma alevosa y brutal, como maniobra que sería reiterada,
para condicionar negativamente nuestras acciones de gobierno.
¡Ese fue el real motivo por el cual se perpetró el siniestro “proceso”, con la
excusa falaz de “combatir la subversión”!
Después de haber usado y luego desechados, a los uniformados dóciles a
los intereses antinacionales, resultó muy claro que a los poderes neocolonialistas
les está resultando mucho más efectivo, utilizar a sectores previamente
“encarpetados” y/o “ensobrados”, para los operativos mediático – judiciales, en
cuyo marco nos están destruyendo, mientras siguen multiplicando en forma
alevosa la muy condicionante deuda externa. MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos